Montañeros Pequeños Mater Salvatoris

Actividades
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  • Excursión del 16 de Febrero

    El pasado sábado 16 de febrero el grupo de Montañeros pequeños volvimos a tener nuestra marcha mensual. Antes de comenzar a caminar el Padre Luis nos dio unos puntos de Oración para empezar bien el día, con el Señor y la Virgen.  Comenzamos a caminar, los primeros veinte minutos en silencio de oración, y luego estuvimos hablando con nuestras patrullas, ya que no nos veíamos desde la última excursión, y los nuevos haciendo nuevas amistades.

    Después de un rato caminando llega la tan esperada primera
    parada, que aprovechamos para tomar el pequeño tentempié que nos habían
    preparado nuestras madres.

    En cuanto todos cogimos fuerzas, continuamos caminando. El volver a arrancar la marcha nos costó un poco con lo bien que se estaba, pero tuvimos muy presente lo que tiene en cuenta siempre un montañero de María, que es siempre llegar a la cima más alta que es la Santidad. Conforme íbamos avanzando ya se iba viendo la cima, y las fantásticas vistas que íbamos a tener. Antes de llegar hicimos otra pequeña parada para volver coger fuerzas, ya que se acercaba la hora de comer y así el último tramo lo hiciéramos fenomenal.

    Ya casi llegando a la cima se veía el pico de Abantos, y con
    el entusiasmo de llegar se nos olvidaba el cansancio que llevábamos encima.

    Y ya por fin conseguimos alcanzar la cima con la ayuda de la
    Virgen (y de los jefes).  Llegamos a
    “Abantos” una cima que subimos todos los años.

    Gracias al buen tiempo no tuvimos ningún problema en
    alcanzar la cima. Hacía un poco de viento, pero al llegar a la cima todos los
    niños se pusieron sus chaquetas y el viento no fue ningún impedimento para
    hacer nuestro grito de cumbres contemplando las vistas y el Don de la creación.
     Después tuvimos nuestro silencio de
    cumbres dando gracias por todo lo que tenemos.

    Tuvimos tiempo para comer, descansar y los niños pudieron disfrutar jugando. A continuación, tuvimos la RXP (reunión por patrullas), donde hablamos sobre la oración. El descenso se hizo con el grupo de las chicas. Al llegar abajo pudimos celebrar la misa en la parroquia del escorial. Tras un gran día divertido pero cansados, volvimos al Mater, dónde nos esperaban nuestros padres ansiosos por saber qué tal nuestro día. Volvimos a casa para seguir siendo Montañeros en nuestro día a día teniendo siempre en cuenta el SIEMPRE MÁS de San Francisco Javier.

    Un Montañero.