Montañeras Medianas Mater Salvatoris

Actividades
  • ACAMPADA MONTAÑERAS MEDIANAS 19-21 Marzo

    Después de un año de excursiones peculiares llegó por fin la ansiada acampada de Montañeros. Todas, llenas de ilusión, la acogimos con nuestros corazones bien dispuestos y emocionadas por tener esta maravillosa oportunidad.

    Han sido tres días increíbles, llenos de entrega, risas y felicidad.

    El viernes 19 de marzo llegamos al Mater en torno a las 17:00 y después de cargar nuestro equipaje y de asegurarnos de que estábamos todas; comenzamos nuestro viaje a la finca “Los Almorchones” donde nos alojamos durante este fin de semana.

    Tras dejar nuestras maletas en las distintas habitaciones, separadas por patrullas, se nos explicó la ambientación que nos puso en situación: buscar a San José y venerarle, aprender de él, de su silencio, trabajo, espiritualidad y de tantas muchas cualidades de las que íbamos a ir aprendiendo a lo largo del fin de semana. Después del arriado y de la cena, comenzó el juego nocturno: un trivial en el que cada patrulla tenía su token o portaquesitos y debía ir respondiendo las distintas preguntas acerca de geografía, ciencia, arte, cultura y entretenimiento, en las que se valoraba la rapidez de respuesta (así como acertarla). Para terminar el día cantamos a la Virgen, hicimos examen de conciencia y descansamos bien para el intenso día de marcha que nos esperaba el día siguiente.

    El sábado 20 por la mañana comenzamos con el izado y el ofrecimiento donde pusimos todo nuestro día a los pies de Jesús y María. Desayunamos fuerte y comenzamos la excursión en la que gracias a Dios tuvimos un tiempo increíble y, a medida que subíamos la Maliciosa, descubríamos unas vistas alucinantes y algunas cabras montesas en la montaña. Después del silencio de cumbres y de observar las maravillas que Dios nos tenía guardadas en la cima, descendimos un poco para comer y para ir preparando la velada de la noche ambientada en los distintos países y aquellas virtudes que San José les había enseñado.

    Una vez llegadas al campamento, nos arreglamos para tener ensayo de cantos y celebrar la Santa Misa en la que el padre Miguel nos ayudó a preparar nuestros corazones para vivir la Eucaristía como si fuese la primera. También tuvimos la vela de pañoletas en la que encomendábamos al Señor y a María a las nuevas pañoletas rojas y azul y todas renovamos nuestro compromiso.

    Posteriormente, tuvimos el arriado, la cena y la velada en la que tanto nos reímos y en la que cada patrulla dio el máximo para preparar sus disfraces de la manera más original y sus canciones de lo más peculiares. Como de costumbre terminada la velada, cantamos a nuestra Madre, hicimos examen de conciencia por patrullas haciendo balance del día y descansamos.

    El domingo 21, ya el último día, nos despertamos teniendo la suerte de empezar la mañana con ¡gimnasia! Todas las jefas y subjefas estaban vestidas de animales bailando y calentando motores con las niñas para el gran día que se nos venía.

    Después del izado y el desayuno tuvimos un ratito de oración por patrullas para empezar el día hablando con nuestro Padre que nos quiere tanto. Más tarde dejamos todas nuestras maletas ya recogidas y nos dispusimos a jugar al “Gran juego” con pruebas divertidísimas y con una idea muy original y bonita: juntar piezas de una imagen de la Sagrada Familia que se iba ganando con cada prueba. Tras el Gran Juego tuvo lugar la Santa Misa para la que habíamos ensayado anteriormente muchas canciones.

    Por la tarde tuvimos Rosario y taller, en el que hicimos un tronquito con una imagen de la Virgen del Mater. Quedó increíble. Al terminar, tuvimos por patrullas la RxP en la que hablamos de la importancia de las insignias de patrulla unida y la deportividad.

    Una vez terminada esta, tuvo lugar el momento más solemne de toda la acampada, la imposición de pañoletas y la entrega de insignias. Con las pañoletas se asume un compromiso con el grupo de Montañeros en el que la Virgen te elige miembro y te pide una fidelidad y entrega. Las insignias son un reconocimiento a aquellas personas que han destacado a lo largo de la acampada en un ámbito, ya sea servicialidad, animación o puntualidad entre otras.

    Después de este momento tan bonito y que nos une tanto, cantamos el himno montañero a viva voz todas juntas para cerrar este fin de semana, esta maravillosa acampada que Dios nos ha regalado a cada una de nosotras y que solo nos queda agradecérselo diciendo: MÁS, MÁS Y MÁS.

    Firmado: ADRI (subjeta de Montañeras Medianas)