Marcha de Noviembre, Abantos

Al fin llegó el 26 de noviembre y ¡nos íbamos de excursión! Habíamos quedado en el colegio para poner rumbo a Abantos y aunque estaba lloviendo no faltaban ganas.

Cuando paró el autobús cogimos nuestras mochilas y nos pusimos las capas de agua para no mojarnos. Comenzamos la ascensión haciendo un ratito de oración. Y mientras estábamos subiendo la lluvia no paraba, y se decidió que la cima que íbamos a coronar ese día sería diferente. Nos paramos y, ahí donde estábamos, cantamos el himno a pleno pulmón. Bajamos lo que ya habíamos subido muy a nuestro pesar, porque llevábamos esperando ese día más de un mes, y nos subimos al autobús ¡Las jefas ya tenían otro plan para nosotras! Nos fuimos a un polideportivo cubierto que había en el Escorial.

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Ya en el polideportivo hicimos muchas actividades, lo primero de todo fue quitarnos todas las capas de agua y entrar un poco en calor, después tomamos un aperitivo para coger fuerzas para todo lo que nos habían preparado. Comenzamos haciendo un concurso de canciones, donde nos uníamos dos patrullas, una de montañeros pequeños y otra de mayores y teníamos que inventarnos una canción con un estilo de música y tres palabras que nos daban. Las jefas también hicieron la suya. Fue muy divertido y nos reímos mucho.

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Tras todo esto comimos por patrullas y tuvimos un rato de descanso. Al acabar recogimos todo y nos pusimos a hacer un juego, era un circuito por todo el gimnasio, había que ir a la pata coja, dar vueltas, encestar en una canasta… Después tuvimos la reunión por patrullas sobre una máxima montañera: un montañero es leal. Y luego rezamos todos juntos el Rosario.

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El día ya se acababa pero aún quedaba lo más importante… ¡la celebración de la Misa! La celebramos en el Santuario de Nuestra Señora de Gracia.  Cuando acabamos nos fuimos a la estación, donde nos esperaban los autobuses.

Fue un día diferente al que esperamos, pero aún así, en todo momento se notó el espíritu montañero ya que aprendimos que un montañero también tiene que conocer sus limitaciones y ser prudente. ¡A pesar de no coronar pasamos un día genial!

MÁS, MÁS Y MÁS

María M., subjefa.

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