Misión octubre ’21 (La Elipa)

Después de la misión de verano, en la que tanto disfrutamos todas, y de una larga espera, por fin llegó la primera misión de este curso. Empezamos un nuevo curso lleno de muchos cambios, ¡Misioneras se divide en dos grupos! Y es que cada vez somos más en la familia misionera, ¡qué alegría poder llegar a más almas gracias a esta división!

Nuestro día empezó muy temprano, pero el madrugón mereció la pena. Al llegar al cole tuvimos el envío todas juntas para ofrecer nuestra Misión a la Virgen y pedirle al Señor la gracia necesaria para cumplir nuestra misión ese día.

Al llegar a la Elipa, nos estaba esperando con muchas ganas e ilusión el Padre Pablo Maldonado para celebrar la Santa Misa junto a la gente del barrio e iniciar el día poniéndolo en manos del Señor.

Luego, nos dividimos en distintos grupos para abarcar las distintas necesidades que allí tenían.

Algunas misioneras  se quedaron en la parroquia de San Emilio limpiando y adecuando la parroquia, era impresionante ver como objetos sagrados podían tener tanto polvo y estar tan sucios.

Otro grupito se fue con algunos profesionales a repartir la Comunión a los enfermos  ¡Qué regalo que Dios nos elija a algunas de nosotras para llevarle a Él a los más pequeños a ojos del mundo y más grandes a Sus ojos! ¡Fue un verdadero privilegio!

Mientras, otro grupo se quedó haciendo actividades y catequesis con los niños de la parroquia, disfrutamos mucho con ellos, y pudimos tener  un ratito de oración en la capilla para agradecer el rato que habíamos pasado juntos.

Otro grupo se fue a hacer lo que en Misiones llamamos “buzoneo”, es decir, ir por las casas a estar y acompañar a la gente, compartieron con nosotras historias de vida realmente impactantes.

Por último, algunas se fueron a anunciar por las calles las actividades que teníamos por la tarde: Hora Santa y Rosario. Aunque muchas veces fuimos aparentemente rechazadas, estamos seguras de que más de una persona no se quedó indiferente.

Al terminar las actividades de la mañana, comimos todas juntas y aprovechamos para conocer a las nuevas misioneras. Después de comer, tuvimos la formación por equipos, nos ayudó a todas bastante fijarnos en la Madre Teresa de Calcuta como ejemplo de misionera, siempre buscando saciar la sed de Dios y amando hasta que doliese.

Luego, tuvimos Hora Santa con evangelización, salimos de dos en dos por las calles a evangelizar e invitar a la gente a entrar en la Iglesia. A continuación, tuvimos un ratito de juegos entre nosotras, ¡fue muy divertido!

Acabamos el día rezando todos juntos el Rosario a la Virgen y agradeciendo el día que habíamos tenido. Volvimos a casa cansadas pero muy felices, felices de verdad. Agradeciendo todo lo que tenemos y con muchas ganas de la próxima misión.

EN TODO AMAR Y SERVIR

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